Mi chinchis y yo
Freddy me dio la sorpresa más linda de mi vida, su prima tenía dos tortugas de orejas rojas que se las regalaron a su hijo, pero como el niño es un poco descuidado y desastroso, los maltrataba mucho, Tanto que una se murió. El sobreviviente, como ya la prima no lo quería porque a lo mejor le pasaba lo mismo decidió regalarmela, ya que freddy le había comentado que yo quería uno. Yo le comenté a freddy, cuando le regalaron las tortugas a su prima que yo tuve tres, la primera duró mucho tiempo con nosotros, hasta que mi padre me regaló a pinto, mi perrito, ese día la había yo guardado en una gaveta, y de la impresión del perrito, la olvidé. Lo peor de esto fue que no me acordé de ella sino varios días después cuando volví a abrir la gaveta casualmente la ví, la pobre habría muerto de hambre, de falta de agua y luz, que terrible muerte. Me sentí muy culpable, hasta ahora lo sigo lamentando...
Luego mi mamá nos volvió a regalar dos tortuguitas mas... Saúl creo que eligió una y yo la otra. La que yo elegí estaba como triste, casi no se movía, pero yo me imaginé que era tristeza de estar encerrada, así que las llevamos a casa. Siempre veíamos a la rezagada muy lenta, a veces la metíamos en un tobo con bastante agua para que nadaran pero la lenta sólo se dejaba caer, y luego nadaba hasta la superficie, lo hacía una y otra vez, en ese momento era cómico, pero tiempo después, sin más ni más, murió. Nos pusimos tristes pero al menos esta vez no fue culpa de nadie...
La otra también nos duró muchisimo, pero lamentablemente nosotros no sabíamos que nos ibamos a mudar y en la mudanza perder todo lo que teníamos, sólo quedamos los hermanos, que después de un tiempo también nos fuimos separando y dejamos de ser esos hermanos inseparables y cada quién escogió su camino...
Así que cuando fuimos a buscar esta pequeña tortuga, tenía más de 10 años sin ver una, fue algo maravilloso, pero a la vez me dio muchisima lástima el estado en que estaba el pobre, como si nunca le hubiesen cambiado el agua, tenía una capa marrón que le cubría casi todo el caparazón, lo primero que hice fue limpiarlo lo más que pude antes de traermelo, y luego en casa le dí con un cepillo de dientes hasta que quedó más o menos limpio, al menos se le veía el caparazón verde. Yo lo veía triste, no es fácil ser una mascota encerrada en una pescera, pero sin embargo siempre lo cuidaba y lo queria, hasta soñaba con él, bueno, en realidad tuve varias pesadillas, soñaba que se moría, así que cada vez que lo veía decía en mi pensamiento: -No quiero que mueras, te quiero mucho- Aún se lo digo telepáticamente.
Los primero días me parecía increíble tenerlo, era como revivir aquellos tiempos cuando tenía las tortugas en puerto ordaz, sólo que hay una gran diferencia, allá teníamos mucho espacio y terreno para que caminaran e hicieran lo que quisieran, pero aqui, si tiene que vivir confinada a su tortuguera, y salir cólo cuando yo la saque a caminar en un sitio seguro donde la pueda supervisar. Todos los días llegaba y la despertaba y la ponía a caminar, no sé porque siempre que lo veía durmiendo (lo veía porque es macho, sus patas y caparazón lo dicen todo...) me daba la impresión de que estaba muerto, entonces lo despertaba cuando llegaba, siempre estaba frío, así que david me dijo que en efecto estos animales son de sangre fría y por eso cuando el agua está fría ellos se duermen. Así que resolví darle baños de agua tibia cada vez que llegaba, también tomé un algodón y empecé a limpiarle las pelusas que le salían, eso me estaba preocupando porque siempre se las quitaba y le volvían a salir, así que consulté por internet y lo que pude ver es que eran hongos, Estaba preocupada, no quería que el pobre pequeño muriera de eso, así que consulté nuevamente como quitarle eso y me dijeron que con baños de agua salada se le quitaba y si no que consultara con un veterinario.
Y así lo hice hasta hoy 19/11/2005, todas las tardes le doy su baño de agua tibia y salada, aunque no le gusta mucho, pero es por su bien. También vi por internet que son carnivoros, algo que yo sabía pero nunca le llegué a dar a mis pequeñas antes carne, solo la comida especial, así que primero empecé con lechuga, nunca le había dado lechuga a mis pequeñas tampoco, y al chinchis le encantó, se comió casi una hoja de su tamaño, me estaba empezando a preocupar porque no hacía pupu, pero lo bueno es que igual comia, siempre dos palitos, a veces se comia uno pero me gustaba siempre verlo comer, luego le di pollo, le gustó también, fallé cuando le dí zanahoria, debe ser porque era muy grande, pero cuando le metí uno cocido si medio lo probó, y por último le dí higado, este es su plato preferido, claro, sin grasa porque sólo se come la carne, y si hay hilitos de grasa los deja... Me encanta verlo comer higado, parece un perrito buscando su comida, le gusta muchisimo, solo que ahora rara vez come los palitos, y eso no me gusta, quisiera que comiera de todo.
Hoy lo medí, de caparazón mide 3.5 X 3 cms y desde la cola hasta la cabeza estirada mide 6 cm, es super pequeño, pero lo adoro, adoro cuando se balancea mientras me ve o duerme, hace como un movimiento con las patas que pareciera que se estuviese meciendo. Yo lo quiero mucho y quiero que sea feliz, a veces me da lástima porque ahorita no puedo darle el espacio que necesita,pero si pudiera le diera mi cuarto entero, se lo merece, sólo por ser tortuguita.







1 Comments:
Me alegro muchisimo que el Chinchis haga pupu y coma bastante.... Mi vida, tenemos que buscar la manera de que nuestro chinchis tenga su Oasis. 826
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